29 de agosto de 2014

¿Cuando empezar a dar agua a los bebés?

Una pregunta muy frecuente de las mamás, sobre todo ahora en verano, gira en torno a la posibilidad de dar agua a los bebés.


El agua es un elemento básico que todo ser humano necesita para vivir. Es por ello que muchas personas creen que los bebés, al igual que los adultos, necesitan beber agua a menudo.
No están muy equivocados, pero hay que tener en cuenta que los bebés han de tomar agua acompañada de nutrientes, esto es: leche, bien materna o artificial. No nos olvidemos, la leche es un alimento en la que la mayor parte de su composición es agua. Eso hace que cuando un lactante tiene hambre o sed, se sacia con leche.

Debemos tener en cuenta que los niños necesitan una importante cantidad de energía para crecer. Esta energía la obtienen de la leche. Si aportamos agua a mayores, se sentirán saciados más rápidamente, por lo que rechazarán parte de la toma. Así, perderemos parte de esa energía y nutrientes tan necesarios. Dicho de otra forma: Un lactante tiene un estómago con una capacidad limitada (como nosotros). El agua no alimenta. Todo lo que le demos de agua es leche que no tomará. En principio, tanto la leche materna como la leche de fórmula le proporcionan la cantidad de agua necesaria para su organismo.


Repito: En menores de 6 meses que toman "teta" a demanda, no necesita ningún otro líquido, ni agua, ni infusiones. Ni siquiera los días que hace mucho calor, con la leche materna tienen todo lo que necesitan.
Si el bebé tiene más de 6 meses y ya come otros alimentos además de las tomas de pecho, de vez en cuando se le puede dar agua. Si se le ofrece pecho antes de las papillas, probablemente no necesitará agua y no la querrá. A medida que va creciendo y toma más alimentos sólidos, empezará a beber esa agua que se le ofrece.

Conclusión: En general no es necesario aportar agua a mayores en lactantes menores de 6 meses. Después de los 6 meses, cuando toma alimentos es bueno ofrecerle agua de vez en cuando, idealmente en vasito.

24 de agosto de 2014

Conociendo las leches artificiales (I)

Las leches artificiales son todo un mundo. Es muy habitual que las mamás me pregunten qué tipo de leche elegir, qué marca, qué significa la numeración que acompaña las fórmulas artificiales (1,2..hasta 4), hasta cuando una y cuando empezar con otra... En este post os quiero dar una pincelada sobre las leches artificiales, para conocerlas con más profundidad y no sentiros así tan perdidas a la hora de comprar.

¿Qué son las las leches artificiales?
En algunos casos la lactancia materna no es posible, es insuficiente o está contraindicada. En los casos en que sea insuficiente podemos complementar la lactancia materna con el uso de una fórmula infantil, (lactancia mixta), o si está contraindicada se deben emplear exclusivamente las fórmulas infantiles (lactancia artificial).
Las fórmulas artificiales se elaboran generalmente a partir de leche de vaca, tratando de conseguir un alimento lo más parecido posible a la leche materna. El objetivo no es tanto imitar su composición, lo que es prácticamente imposible, sino los efectos beneficiosos derivados de la lactancia natural.


¿En qué se diferencian las leches artificiales de la leche de vaca?
La composición de la leche de vaca es muy diferente a la de la leche de la mujer, dado que las necesidades nutricionales del ternero son muy distintas a las de un bebé.

  • Las leche de vaca tiene una mayor cantidad de proteínas con respecto a la leche materna, es por ello que en las fórmulas infantiles se ajusta el contenido proteíco así como del balance entre caseínas y proteínas del lactosuero, que es diferente en cada tipo de leche. 
  • La leche materna contiene más cantidad de hidratados de carbono, sobre todo de lactosa.
  • Ambas leches tienen una proporción muy parecida de grasas, pero de diferentes tipos. La de vaca tiene mayor proporción de grasas saturadas y mayor cantidad de ácido linoleico, mientras que la materna tiene una proporción más distribuida, siendo el porcentaje de grasas saturadas, monoinsaturadas y poliinsaturadas muy similar. En las fórmulas infantiles se añaden aceites vegetales ricos en ácidos grasos mono y poli insaturados, incluidos los ácidos grasos esenciales oleico y alfa-linolélico.
  • La relación calcio:fósforo es diferentes en ambos tipos de leche, por lo que en la artificial se adecúa para favorecer la absorción de calcio.
  • Aunque la leche de vaca tiene un poco más de hierro, se absorbe mejor el de la leche materna, por eso en las fórmulas artificiales se aumenta el contenido de hierro, para compensar la peor absorción en la leche de vaca.


20 de agosto de 2014

Mi hijo es diabético, ¿qué tipos de régimen de tratamiento con insulina existen?

Siguiendo un poco el tema de la diabetes mellitus tipo 1 en la infancia, esta vez me lanzo a hablar sobre los tipos de regímenes de tratamiento insulínico que se usan con mayor frecuencia. Existen otros, y en cualquier caso siempre deberéis seguir las indicaciones que os de vuestro pediatra y endocrinólogo.

Tipos de regimen de tratamiento insulínico
Existen distintos regímenes de insulina que se programan asumiendo que cada preparado de insulina tiene una acción fija a lo largo del tiempo y que para conseguir un buen control es necesario utilizar varias dosis de insulina por día. Todo ello quedará valorado por el control de la glucosa en sangre.
Cuando entre dos inyecciones de insulina no haya más de 5 horas de diferencia el efecto sobre la glucosa puede ser cubierto por la insulina de acción rápida regular. La inyección de insulina regular debe realizarse media hora antes de las comidas.
Las inyecciones de insulina de acción intermedia deben estar separadas al menos unas 7 horas entre sí, para evitar que se sumen sus efectos.


Pauta 1
Dos inyecciones diarias de mezcla de insulina rápida e intermedia puestas generalmente antes del desayuno y merienda o cena.
La insulina se debe administrar media hora antes de la ingesta (si es una insulina regular) o coincidiendo con ella (si es un análogo de acción rápida).
Con la insulina rápida de la mañana se intenta conseguir concentraciones adecuadas de la insulina a continuación del desayuno, mientras que con la de acción intermedia se persigue que los niveles sean suficientes alrededor de la comida. La dosis de insulina rápida de la tarde-noche pretende cubrir la ingesta vespertina y la intermedia mantener niveles estables de insulina nocturnos.

Pauta 2
Tres inyecciones diarias de insulina rápida e intermedia de las cuales existirían múltiples combinaciones antes del desayuno, comida o cena. Por ejemplo:
Pauta 2A. Rápida e intermedia antes del desayuno, comida y cena
Las proporciones entre insulina rápida e intermedia van a depender del tiempo de separación entre las comidas. La dosis de insulina rápida relacionada con cada comida se ajusta de acuerdo a la respuesta de cada ingesta observada el día anterior.
La determinación de glucemia entre 2-4 horas después de la comida valora el efecto de la insulina regular y la realizada a las 2 horas, el del análogo.
La glucemia antes del desayuno, comida y cena está en función de la insulina intermedia inyectada antes de dicho control.
Pauta 2B. Insulina rápida e intermedia en desayuno y cena. Rápida sola antes de la merienda (mejor análogo)
Indicada sobre todo cuando la insulina intermedia no cubre las glucemias de la merienda. La regulación de la insulina rápida e intermedia de la mañana y de la noche será igual que en la pauta 1.
Pauta 2C. Insulina rápida e intermedia en desayuno y cena. Rápida sola antes de la comida (con regular)
Indicada cuando entre la comida y la cena no hay una separación mayor de 5-6 horas.
Pauta 2D. Rápida sola en el desayuno y rápida e intermedia en comida y cena
Indicada sobre todo cuando el tiempo entre el desayuno y la comida es corto como en las vacaciones.
La glucemia antes de la comida está en función de la insulina rápida del desayuno y la glucemia antes de la cena y el desayuno está en función de la insulina intermedia anterior.

Pauta 3
Cuatro inyecciones al día con diferentes combinaciones
Pauta 3A. Insulina rápida (regular o análogo) y de acción intermedia en el desayuno y comida, rápida antes de cenar e intermedia antes de irse a domir.
Es una variante de la pauta 2 en la la insulina de la noche se desdobla en dos inyecciones separadas para intentar mejor el control de glucemia durante la noche.
Pauta 3B. Insulina rápida antes de desayuno, comida y cena e intermedia al irse a dormir
Para que resulte eficaz es necesario que las comidas principales no se separes más de 4 horas.

18 de agosto de 2014

¿Cómo tratar el estreñimiento?

Una buena parte de los niños que se ven en las Consultas de Gastroenterología por dolor abdominal son realmente estreñidos. Incluso en el Servicio de Urgencias, muchas veces acuden madres temerosas de que sus hijos tengan una apendicitis, cuando en realidad lo que tiene son muchas "cacas" acumuladas en su pequeña tripa.
El estreñimiento es un problema que afecta a muchos niños. A veces no se le da la suficiente importancia, pero puede tener consecuencias graves a la larga si no se trata de forma adecuada.


¿Por qué se produce?
Muchas veces se produce por cambios de rutina (retirada del pañal, infecciones), situaciones emocionales (nacimiento de un hermano, inicio del colegio) o pequeñas lesiones dolorosas alrededor del ano, como fisuras, que hacen que el niño deje de ir al baño. Otras veces el niño está entretenido, o simplemente no quiere hacer deposición en el inodoro del colegio. En cualquier caso, el niño va retrasando el momento de la defecación, de modo que las heces se irán acumulando, haciéndose más duras y voluminosas, por lo que tendrá más dolor con la defecación reforzando la idea del niño de retener las heces lo máximo posible.

Es importante saber que cuando se acumulan muchas heces en la ampolla rectal (la última parte del intestino), esta se va dilatando poco a poco, perdiendo la "sensibilidad" para poder enviar señales al cerebro de que hay que defecar. El cerebro es el que pondría en marcha todos los mecanismos necesarios para la expulsión de las heces (desde las "ganas de ir al baño", hasta la relajación de esfinteres y contracción de la musculatura para conseguir la salida del bolo fecal). En muchas ocasiones es tal la cantidad de caca que se acumula, que se produce la defecación por rebosamiento, y el niño mancha la ropa interior, generalmente en los lugares menos apropiados.  Estas son deposiciones con tendencia a ser líquidas y con muy mal olor, y a veces esto se confunde con diarrea cuando el problema es el contrario. En este caso ya estaríamos hablando de incontinencia fecal o encopresis.


¿Cómo se trata?
El objetivo será que el niño no tenga dolor con las deposiciones y reestablecer un hábito intestinal normal.

Educación del niño
Es necesario establecer una rutina defecatoria. El niño debe sentarse en el inodoro todos los días, a poder ser a la misma hora durante unos 5-10 minutos, sin exceder en cualquier caso los 15 minutos ya que si no el niño se aburrirá y rechazará ese momento del día. Mejor que este momento sea después de las comidas, para aprovechar el reflejo natural del organismo. La postura debe ser cómoda, y en los niños más pequeños es mejor que apoyen los pies.
Es necesario mantener una actitud positiva y nunca enfadarse ni regañar al niño si no consiguen hacer deposición. Las recompensas y los premios por el esfuerzo son una buena fuente de motivación. Es muy importante la paciencia. También es recomendable realizar un calendario donde el niño apunte cada deposición que realice. El ejercicio físico ayuda a restablecer el ritmo de las deposiciones, ya que favorece el movimiento intestinal.

La dieta
Es necesario que el niño tenga una dieta variada, incluyendo frutas, verduras, legumbres y cereales, para mantener un buen aporte de fibra.
Igual de necesario es la ingesta abundante de agua, para hidratar las heces y ablandarlas.

Tratamiento médico
Cuando las medidas educaciones y dietéticas no son suficientes, o nos encontramos con un estreñimiento moderado-severo, debemos administrar laxantes.
Uno de los laxantes más empleados en el momento actual es el polietilenglicol (el famosísimo Movicol o Casenlax). La ventaja que tiene con respecto a otros laxantes es que no se absorbe y tampoco se metaboliza. Tiene su acción únicamente en la luz intestinal, de modo que retiene el agua a ese nivel e hidrata las heces. Son medicamentos eficaces y seguros. Generalmente se emplea un sobre el día, que podrá ajustarse en función de la consistencia de las heces.
Otros laxantes muy empleados son la lactulosa (Duphalac) o las sales de magnesio (Eupeptina).
El tratamiento del estreñimiento a veces es prolongado: meses o incluso años. Lo ideal es mantenerlo durante unos meses, hasta conseguir un hábito defecatorio adecuado y que el intestino vuelva a su tono normal. Una vez logrado esto, podemos ir disminuyendo el laxante progresivamente hasta su retirada. En estos momentos los hábitos dietéticos y educaciones del niño adquieren de nuevo mayor relevancia para evitar recaídas.
En cualquier caso a veces el tratamiento puede prolongarse hasta años. Es necesario pensar que las consecuencias de no tratar el estreñimiento son sin duda peores que el tratamiento prolongado con laxantes como el polietilenglicol.

12 de agosto de 2014

Mi hijo es diabético, ¿qué tipo de insulinas hay?

Cuando se diagnostica a un niño de diabetes mellitus tipo 1, una avalancha de información inunda a la familia. ¿En qué consiste la enfermedad? ¿cómo se controla? ¿como reconoceré una hipoglucemia? ¿qué hago si ésta ocurre?
Una de los temas quizá mas farragosos para los padres y pacientes es el tema de los tipos de insulina. Una vez inyectada en la piel pasará a la sangre de una forma más o menos fija, y sobre la que tendremos que adaptar el horario, el tipo de comidas, el ejercicio físico, el descanso.. etc.

Las insulinas se van a diferenciar sobre todo por su perfil de acción. Esto es:

  • Inicio del efecto: momento en el que comienza a actuar la insulina administrada
  • Máximo efecto: horas en las que existe más insulina en la sangre, y por tanto, su efecto es mayor.
  • Duración del efecto: tiempo en que la insulina ejerce su acción.

Entonces, ¿qué tipos de insulina hay?

Insulina de acción rápida
- Insulina regular: su acción comienza a la media hora de la inyección subcutánea. Su máximo efecto sobre la glucemia lo tiene entre 1-3 horas después, con una duración total de 4-6 horas. El nombre comercial es Actrapid y la Humulina regular.
-Análogos de acción rápida: tienen un perfil más rápido que la insulina regular, ya que su efecto se inicia a los 10 minutos de ser inyectada, su máximo efecto ocurre entre los 30-90 minutos después con una duración total de 2.5-3 horas. Se trata de la insulina lispro, cuyo nombre comercial es Humalog.

Insulina intermedia
Proviene de la insulina rápida a la que se le han añadido sustancias para retrasar su acción, como por ejemplo la protamina (NPH). 
Su acción comienza a las 1-2 horas. Su efecto máximo ocurre 3-6 horas después y dura entre 8-10 horas. Entre ellas se encuentra insulatard NPH, Humulina NPH y humulina lenta.

Insulina de acción prolongada
Son insulinas de acción más retardada, mezcladas con zinc. Son más irregulares en su absorción.
Su acción comienza a las 2-4 horas, su máximo efecto lo tienen a las 5-10 horas después y su duración es menor a 24 horas. Son por ejemplo la ultratard y humulina ultralenta.

Insulinas combinadas
Existen también mezclas preestablecidas de insulina rápida e intermedia, como por ejemplo, Novomix.

3 de agosto de 2014

12 consejos para retirar el pañal

Quitar el pañal puede ser una auténtica odisea. Es motivo de muchos enfados, regañinas y evaporación de paciencia.
A veces los niños no consiguen ser continentes en el tiempo que nosotros consideramos adecuado (que suele ser cuanto antes mejor), y en otras ocasiones sucede lo contrario. Niños en torno a los dos años que se vuelven estreñidos, suele esconder la retirada del pañal como causa subyacente.

El pañal suele retirarse sobre los dos años de edad. Suele preferirse la época del verano, ya que es menor ropa la que lavar en caso de "escape", los padres suelen disponer de más tiempo y además así tenemos a los niños preparados para cuando inicien la guardería o el colegio.

¿Necesitas algunos consejos para hacer esta labor más llevadera? ¡Aquí van!

consejos retirar pañal

1. Es imprescindible tener paciencia y ser constante
2. Ante todo es necesario que el sistema nervioso del niño tenga cierto grado de madurez. Intentar sacar el pañal cuando el niño no tiene una percepción clara del estímulo, no tendrá resultados. Esto ocurre sobre los 24 meses, por eso es la edad que elegimos para su retirada.
3. Animar al niño a ver como sus padres o sus hermanos usan el baño, así verán "cómo se hace"
4. Contar alguna historia o cuento al respecto, como que el orinal o el retrete se alimentan de "pis y caca" y es su labor darles de comer.
5. Tener un orinal, papel higiénico o toallitas con dibujos que le gusten.
Lo importante con estos tres últimos puntos es despertar en el niño algún tipo de interés por el orinal, si no lo conseguimos, probablemente fracasemos en nuestro intento.
6. Sentar al niño en el orinal o el W.C con frecuencia para que se vaya acostumbrando. Inicialmente puede hacerlo vestido, durante unos 5 minutos, algunos días a la semana. Después, sin pañal, sin prisas y sin esperar resultados. Lo ideal en este caso es hacerlo siempre a la misma hora y tras las comidas.
7. Si el niño no consigue hacer sus necesidades, no reñir al niño ni castigarle. Recordemos, paciencia.
8. Recompensar al niño cada vez que consiga orinar o hacer deposición. Por ejemplo, "lo has hecho como un niño mayor", ¡lo has hecho tu solo! y si es necesario uno puede tirar de chantajes más dulces (un lacasito, una golosina, todo vale) o montar una "mini-fiesta" en toda regla. Lo importante es realizar un refuerzo positivo.
9. Elaborar un calendario en donde recopilemos los días en los que el niño lo hecho bien, con caritas sonrientes, pegatinas, o lo que se os ocurra, para llevar un recuento y ver los progresos.
10. Preguntar al niño durante el día, "¿tienes ganas de hacer caca o pis?" para llamar su atención sobre las sensaciones corporales. Observar al niño para ver si presenta signos de micción o defecación inminente para aprovechar y llevarlo al orinal.
11. No tener pañales para no sucumbir en la tentación de dar un paso atrás...
12. Una vez que el proceso ya esté por buen camino, preguntar al niño si quiere dejar los pañales "como un niño mayor". Se puede representar esa escena tirando el pañal a la basura y diciéndoles "adiós"


¿Os han servido útiles estos consejos? ¿Cuales han sido vuestras tácticas para la retirada del pañal?

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