19 de mayo de 2015

Cuidados del cordón umbilical en el recién nacido

Una de las dudas más frecuentes de las recientes mamás es cómo cuidar el cordón del bebé. Muchas veces no se sabe muy bien qué hacer con él, cómo mantenerlo limpio, cuales son los signos de alarma que debemos vigilar o cuando es normal que se caiga por si solo.
Intentaremos en este post que todas las dudas más frecuentes queden resueltas.

¿Qué es el cordón umbilical?
Es el nexo entre el bebé y la placenta durante el embarazo. En su interior tiene los vasos sanguíneos a través de los cuales recibe los nutrientes necesarios para su desarrollo y crecimiento, y elimina toxinas y material de deshecho.
El cordón umbilical se corta aproximadamente a los 3 minutos de vida del recién nacido. Una vez cortado se le pone una pinza a unos 3 cm de la piel, y así es como nos lo entregan.
El cordón inicialmente tendrá un color blanquecino, como el que veis en la siguiente imagen, pero con el paso de los días adquiere un color negruzco. Esto es normal.


¿Cómo se realizan las curas?
El principal objetivo de las curas es evitar la infección y conseguir que se seque rápido para su caída. Al realizar las curas del cordón los bebés suelen llorar, pero no es porque les duela, si no muchas veces por la manipulación y uso de productos que están fríos.

Para conseguir que el cordón se mantenga limpio y seco necesitaremos:
  • Alcohol de 70ºC o clorhexidina
  • Suero salino fisiológico 
  • Gasas estériles.
Ojo. No debemos usar betadine para las curas de los bebés. Esto es debido a su contenido en yodo que pasa al torrente sanguíneo del bebé y puede alterar la función de la glándula tiroides. Tampoco es aconsejable usar alcohol de 90º, ya que es más irritante para la piel.

Los pasos a seguir serán:
  • Lavarse bien las manos con agua y jabón antes de la manipulación del cordón.
  • Retirar la gasa que estaba envolviendo previamente el cordón.Si véis que se queda adherido a la piel o al cordón, podéis utilizar  las gasas empapadas con un poco de suero para ir despegándolo con suavidad.
  • Tirar de la pinza del cordón hacia arriba. Con suavidad, tampoco nos pasemos. Con ello expondremos al máximo la zona de unión del cordón umbilical con la piel, lugar en donde tendremos que centrar la limpieza. 
  • Limpiar con la gasa el cordón mediante movimientos de rotación alrededor.
  • En el caso de que haya signos locales de infección (enrojecimiento, mal olor, supuración...) utilizaremos una gasa abierta impregnada de alcohol o clorhexidina y daremos una vuelta alrededor del ombligo dejándola enrollada. Ésta se cambiará dos o tres veces al día, o si se ensucia con pis o cacas del bebé. Es importante que la gasa no esté excesivamente empapada, porque de lo contrario podría macerar el cordón o la piel del bebé. Tampoco es necesario aplicar el antiséptico directamente sobre la piel del bebé, ya que podría irritarla.
Es importante destacar que no hace falta aplicar antiséptico por sistema. Es suficiente con mantener el cordón limpio y seco, tal y como nos indica la Organización Mundial de la Salud y la Asociación Española de Pediatría. De hecho, se ha visto que el empleo de antisépticos y antibióticos tópicos innecesarios retrasan la caída del cordón e interfiere en el proceso normal de cicatrización. Así pues, se dejará el cordón secar al aire sin necesidad de poner gasas o vendajes.


¿Hasta cuando hay que realizar las curas?
Las curas no se terminan con la caída el cordón. Es necesario continuarlas hasta 3-4 días después, hasta la completa cicatrización del lecho umbilical. Cuando limpiéis el cordón y obtengáis una gasita limpia, sin manchados, será el momento de dejar las curas. 

¿Hay que tomar algún cuidado especial a mayores?
Aunque lo más importante es mantener el cordón limpio y seco, impidiendo que se ensucie con orina o heces, existen otra serie de recomendaciones a tener en cuenta:
  • Es adecuado doblar la parte superior del pañal hacia abajo para que no roce con el muñón umbilical. Así, al quedar al aire libre, se facilita el secado del cordón.
  • El uso de ombligueros, esparadrapos, vendajes y semejantes no está aconsejado. Impide la curación de la herida e incluso podría facilitar irritación de la piel e infecciones.
  • Es mejor no sumergir totalmente el niño en la bañera hasta la caída del cordón. Esto facilita su secado y caída. Para bañar al bebé, es mejor hacerlo por zonas con una esponja o sumergiéndolo en la bañera con la precaución de no mojar en exceso el cordón.
  • No tirar del cordón para arrancarlo: Aunque os parezca que queda un hilillo fino que lo une, ya que podríamos provocar un sangrado. Lo ideal es que caiga por si solo. 

¿Qué debemos vigilar?
Lo más importante es evitar que no se infecte. Ante cualquier signo de infección (enrojecimiento alrededor del ombligo, mal olor, supuración, fiebre) es aconsejabe que vuestro pediatra le eche un ojo, por posibilidad de onfalitis (infección del ombligo) y de que necesite un tratamiento antibiótico añadido.
Puede que tras la caída del cordón observemos que el ombligo sale hacia afuera, como un bultito. Se trata de una hernia umbilical y es frecuente en los bebés. No te preocupes, es habitual en los bebés y en la mayoría de los casos se resuelve espontáneamente con el paso del tiempo. 
Si aprecias un bultito rosa en el área del ombligo una vez desprendido, puede tratarse de un granuloma. Tampoco te preocupes, es algo habitual. Acude a tu enfermera que realizará una cura con nitrato de plata para eliminarlo. 

¿Cuanto tiempo tarda en caer el cordón?
Generalmente tarda entre 5 y 15 días en caerse, aunque dependerá de distintos factores, como por ejemplo el grosor. En el caso de que tarde más de 3-4 semanas en caer es aconsejable acudir al pediatra.

Os dejo un video para que veáis un ejemplo práctico de cómo se realiza la cura:

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