sábado, 12 de octubre de 2013

¿Cómo hacer un lavado nasal correctamente?

Cuando nuestros niños, especiamente los lactantes, tienen un resfriado común, una de las medidas más eficaces para aliviar los síntomas son los lavados nasales. En mi día a día en las Urgencias, veo que muchas madres no lo hacen simplemente porque nadie les ha enseñado a hacerlo. En este post quiero explicarlos de la forma más sencilla posible cómo hacerlo de una forma eficaz.

¿Para qué sirven los lavados nasales?
Tienen una doble función, por una parte arrastrar la mucosidad nasal que obstruye la vía aérea y por otro hidratar el moco, haciendo que sea más fácil expulsarlo al exterior.


¿Con qué puedo hacer los lavados nasales?
Se pueden hacer con suero salino fisiológico o bien con aplicadores de agua marina isotónica y estéril, que como ventaja pueden ser algo más cómodos de usar, pero son más caros y no son más eficaces que el suero salino fisiológico.
Hay también a la venta soluciones hipertónicas que pueden ser más eficaces, ya que arrastran más la mucosidad nasal, sobre todo en concentraciones del 3%. Ejemplos son el sinomarin, marimer o nasalmer.
Si no queréis gastaros demasiado dinero, siempre podéis hacer vuestro propio suero salino fisiológico casero: se mezclan 500 cc de agua con 5 cc de sal de mesa común, calentando sin hervir y dejando enfriar a temperatura ambiente.

¿Cómo se realiza correctamente el lavado nasal?
Muy fácil. Ponemos al niño acostado y giramos la cabeza de modo que su mejilla toque la cama. Se introduce el suero en la fosa nasal que quede por arriba. Después se gira la cabeza hacia el otro lado y se repite la operación.
Es importante utilizar la cantidad correcta de suero y aplicar una presión adecuada. Si usamos poca presión, puede que el mecanismo de arrastre no sea efectivo, y si nos pasamos, podemos facilitar la entrada de gérmenes en el oído medio.
Se recomienda usar una jeringa de 2 mL por cada fosa nasal entre 1 y tres años, y una jeringa de 5 mL en los mayores de esta edad.
Una vez aplicado el suero, y después de esperar 5 minutos a que el suero ejerza su acción mucolítica, se pueden aspirar las secreciones bien con una pera de goma o bien con aspirador con succión bucal.

¿Cada cuanto se pueden realizar los lavados nasales?
Se pueden usar siempre que sean necesario, en función de las necesidades del niño. Pero es especialmente importante hacerlo antes de las comidas, para facilitarles su alimentación, y antes de acostarse, para facilitar el descanso nocturno.

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