22 de julio de 2012

La varicela

La varicela es una enfermedad infecciosa producida por el virus herpes zoster. Se puede ver en cualquier época del año, aunque es algo más frecuente en invierno y primavera.

¿Cuales son los síntomas?
La varicela da lugar a una erupción característica, que cursa con pequeños granitos que poco a poco se convierten en vesículas y ampollas en la piel y mucosas. Suele empezar en cuero cabelludo, cara y tronco, extendiéndose después por todo el cuerpo. Pica mucho y en 4-5 días se convierten en costras. Durante los primeros días aparecen varias oleadas de vesículas, por lo que pueden verse a la vez vesículas y costras, dando la característica imagen "en cielo estrellado". El cuadro puede acompañarse de fiebre durante los primeros 3-4 días. Otros síntomas que pueden aparecer son: dolor de cabeza, malestar general, pérdida de apetito o vómitos.

La varicela es un cuadro muy contagioso, y una de las enfermedades que más fácilmente se transmiten, siendo la probabilidad de contagio entre los miembros de la familia y entre los escolares de aproximadamente el 90%. Se contagia por contacto directo con las lesiones de la piel o bien mediante las gotitas de saliva que se expulsan con los estornudos o la tos. El periodo de incubación desde que el niño entra en contacto con el virus hasta que aparecen los primeros síntomas varía de 9 a 21 días. Un niño empieza a ser contagioso dos días antes de que aparezca la erupción, y deja de serlo cuando todas las heridas están en fase de costra, lo cual suele suceder 6-7 días después del inicio del cuadro.

¿Qué se puede hacer en casa?
- La varicela no precisa ningún otro tratamiento más que el sintomático. Si el niño tiene fiebre, se pueden usar los fármacos antitérmicos habituales: el mejor, el paracetamol. Nunca se debe usar aspirina (ácido acetilsalicílico) por el riesgo de complicarse la enfermedad con el llamado síndrome de Reye. El ibuprofeno también es mejor evitarlo, por su relación con el aumento del riesgo de infección invasora por streptococo del grupo A. Para el picor se suelen usar antihistamínicos como el Atarax.
- Bañar al niño todos los días con un jabón suave para evitar que las heridas se sobreinfecten. No hay problema por bañar al niño, no empeora la erupción, ni la extiende. A la hora de secarlo, no frotar.
- Mantener las uñas cortas y limpias, para que cuando se rasque no se infecten las heridas.
- Es conveniente asimismo evitar la exposición solar hasta que las lesiones hayan desaparecido por completo, dado que el sol favorece la aparición de manchas oscuras durante el proceso de cicatrización.


¿Qué complicaciones tiene?
Lo normal es que la varicela cure por si sola en unos días, siendo una enfermedad benigna, sobre todo en los niños. No obstante algunas veces aparecen complicaciones, como la neumonía varicelosa, la ataxia cerebelosa (pérdida de equilibrio y descoordinación), así como la sobreinfección de las lesiones de la piel (lo más frecuente).
Una vez que se cura genera una inmunidad permanente, de modo que es muy raro volver a padecerla (recuerdo un niño ayer en urgencias que la había pasado dos veces, una de ellas debido a una cepa de herpes zoster procedente de Rumanía, curioso!).
Después de pasar la enfermedad el virus no se elimina por completo de nuestro cuerpo, si no que queda acantonado en las células nerviosas. Es por ello que es común que tras algunos años el virus se reactive y aparezca el herpes zoster.


¿Cuando llevar el niño a urgencias?
- Cuando tenga alguna enfermedad que le baje las defensas (leucemia, sida) o esté a tratamiento con corticoides orales o inhalados.
- Si el niño tiene dermatitis atópica.
- Si es mejor de 3 meses o mayor de 12 años.
- Si el estado general del niño empeora, está muy somnoliento y te cuesta despertarle, está muy irritable o decaído.
- Si el niño tiene mucha tos o dificultad para respirar.
- Si la fiebre vuelve a subir después de que hayan pasado 24 horas sin ella.
- Si la fiebre persiste alta más de 4 días.
- Si aparece tumefacción o hinchazón en alguna parte de la piel.

20 de julio de 2012

La importancia de la lactancia materna

Todos sabemos que para un recién nacido y un lactante, no hay nada mejor que la leche materna. En este post quiero remarcar su importancia, sobre todo para que aquellas mamás que duden entre dar / continuar con la lactancia materna o empezar con la artificial. Es importante estar bien informado antes de tomar esta decisión, sobre todo cuando atañe a la salud de nuestro bebé. Y es que el lactante no amamantado deja de obtener numerosos beneficios y están expuestos a un mayor riesgo de morbimortalidad. En este post enumeraremos cuales son los riesgos y perjuicios de la alimentación con sucedáneos para el lactante.


A corto plazo destacan:
1. Peor adaptación gastrointestinal
La alimentación con lactancia artificial provoca un tránsito intestinal más lento, así como una eliminión del meconio (así se llama la primera deposición del primer recién nacido) más lenta. Así mismo favorece el paso de antígenos y bacterias a la circulación sistémica los primeros días de vida, haciendo que sean más susceptibles a las intolerancias alimentarias, al cólico del lactante, al estreñimiento, al reflujo gastroesofágico y la hernia inguinal.
2. Aumento de la incidencia y duración de procesos infecciosos: gastrointestinales, con mayor riesgo de diarrea; respiratorias, que son más frecuentes y graves; mayor riesgo de otitis media aguda, de infección urinaria, sepsis, meningitis...
3. Mayor riesgo de muerte súbita del lactante
4. Aumento de la mortalidad postneonatal
5. Mayores tasas de hospitalización




A medio y largo plazo destacan;
1. Dificultades digestivas o de alimentación: el sabor del sucedáneo no se modifica; sin embargo, la leche de la madre traslada los aromas y sabores de la dieta materna al bebé amantado. Por eso, la administración de lactancia artificial puede dificultar la adaptación a la alimentación complementaria.
2. Peor desarrollo neurológico: se ha vinculado la lactancia artificial con peor desarrollo psicomotor, menor coeficiente intelectual, aumento del riesgo de trastornos del lenguaje, peor agudeza visual, menor maduración neurológica al año de vida, calidad subóptima de movimientos generales en la edad escolar con peores resultados escolares...
3. Obesidad: los lactantes no amamantados presentan un incremento del 20% en el riesgo de sobrepeso y un 25% en el de obesidad cuando se comparan con los amamantados.
4. Cáncer: incremento en el riesgo de cáncer infantil en los lactantes no amamantados.
5. Enfermedades autoinmunes: si disminuye el tiempo de amamantamiento se incrementa el riesgo de enfermedad celíaca. Aumento del riego de enfermedad inflamatoria intestinal (enfermedad de Chron, colitis ulcerosa), de artritis reumatoide juvenil, enfermedad tiroidea autoinmune, y diabetes mellitus I y II.
6. Enfermedades alérgicas: los lactantes no amamantados tienen un mayor riesgo de dermatitis atópica, de sibilancias recurrentes y de asma, rinitis alérgica, alergia a alimentos, síntomas respiratorios tras exposición a pólenes o pelo de animales...
7. Peor vínculo afectivo y mayor riesgo de maltrato infantil: el contacto estrecho con la madre durante el amantamiento entre otros factores, favorecen sentimientos de bienestar, reducen el estrés y ayudan a establcer un vínculo afectivo entre madre e hijo.


Como véis, retirar la lactancia materna a un niño por una causa no justificada, supone exponer al lactante a un aumento de riesgo de enfermedades a corto, medio y largo plazo. La mejor opción por tanto será siempre, y si no hay contraindicaciones, la lactancia materna.

17 de julio de 2012

Mi niño tiene la cabeza achatada: Plagiocefalia postural

La plagiocefalia postural es una deformidad de la cabeza del bebé que se va produciendo después del nacimiento y es secundaria a la posición del lactante boca arriba en la mima posición durante muchas horas. Esto se produce porque los huesos de los niños a estas edades son mucho más blanditos. La recomendación de que el bebé duerma boca arriba para prevenir la muerte súbita del lactante ha ocasionado que esta situación se vuelva más frecuente.
La instauración de la deformidad es silente en el tiempo. Al principio es una lateralización ocasional de la cabeza y una postura preferente al dormir. Posteriormente se convierte en una postura mantenida con instauración de la plagiocefalia.


¿Qué hacer para prevenir la plagiocefalia postural?
  • A la hora de dormir, alternaremos el punto de apoyo de la cabecita del bebé, lado izquierdo y lado derecho. De este modo el recién nacido no puede establecer preferencias por ninguna posición.
  • Durante el día, también debemos cambiar la posición de la cabeza con frecuencia: después de cada toma, por ejemplo, cambiarle la cabecita de lado; o cuando lo cogemos en brazos, ir alternando el lado del que lo hacemos.
  • Colocar los juguetes o llamar la atención del niño a uno u otro lado de la cuna, la sillita o el coche de paseo.
  • También se puede cambiar diariamente la orientación del lactante con respecto a la cama de sus padres: un día la cabeza del niño a la cabecera de la cuna y otro día a los pies.
  • Promover la postura boca abajo cuando el niño esté despierto. Por ejemplo, se puede colocar al niño sobre el pecho de la madre o el padre o sobre una superficie cómoda durante el tiempo de juego vigilado. Con ésto, prevenimos las deformidades craneales y además reforzamos la musculatura cervical del bebé.


¿Cual es el tratamiento de la plagiocefalia postural?

En general la mayoría de los lactantes mejoran en 2-3 meses si se llevan a cabo las medidas terapéuticas de las que hablaremos a continuación.

  • Deberemos acostar al niño sobre la parte redondeada de la cabeza, y mantenerla en esa posición el mayor tiempo posible.
  • Se debe cambiar la posición de la cuna de manera que el niño tenga que rotar la cabeza hacia el lado contrario de la parte aplanada de la cabeza cuando intente mirar a sus padres.
  • En las sillas de trasporte, se deben colocar almohadillas para evitar la lateralización de la cabeza.
  • Poner al niño cabeza abajo mientras esté despierto, favoreciendo que mueva la cabeza al lado que nos interesa, mostrándole juguetes, acercándole objetos musicales o con colores llamativos, o hablándole.
  • Llevar al niño al fisioterapeuta puede ser una buena opción, ya que además puede enseñar a los padres ejercicios para que realicen ellos mismos en casa.
  • Debemos descartar que el problema del niño sea una tortícolis, que se asocia en algunas ocasiones a la plagiocefalia. En este caso el bebé mantiene la postura en la que no le duele el cuello, por eso siempre descansan sobre el mismo lado. En este caso habrá que realizar masajes y ejercicios de estiramiento del cuello 3-5 veces al día. 
  • En algunos casos puede llegar a ser necesario el uso de cascos ortopédicos. Estos casos son moldes que se colocan a los niños para contrarrestrar la presión y el aplastamiento que ha sufrido un lado de la cabeza.
En cualquier caso el diagnóstico y tratamiento precoz de la plagiocefalia es importante, ya que cuanto antes tratemos esta situación, más posibilidades de éxito tendremos.

8 de julio de 2012

Curioso: el llanto de los bebés es diferente según el país en el que nazca

Hace un par de días leí una noticia que no me dejó indiferente. Si bien se pensaba que un niño hasta que no comenzaba a hablar no adquiría este tipo de hábitos, un nuevo estudio del 2009 da la vuelta a esta creencia. Se analizó el llanto de un grupo de bebés alemanes y otro grupo de bebés franceses. El resultado fue que observó un diferencia a nivel de la entonación al igual que hacen los adultos: los recién nacidos franceses seguían la misma curva que la que describen los francófonos en sus frases, ya que estos tienden a agudizar el final de sus frases y palabras; de igual manera ocurría con los niños alemanes, que al igual que los germanohablantes, suelen acabar en una frecuencia más grave.


La conclusión de este estudio puede ser la siguiente: los fetos se van acostumbrando a las palabras y sonidos del exterior cuando todavían están en el viendre de su madre, de modo que cuando nacen son más proclives a aprender el idioma que oyeron antes a uno diferente.
Lo dicho: curioso, ¿verdad?


2 de julio de 2012

Cuando al niño le duele el oído: otitis media aguda

La otitis media aguda (de aquí en adelante: OMA) es una inflamación de la mucosa del oído medio. Constituye una de las enfermedades más frecuentes en los niños. Antes del primer año de vida el 60% de los niños han padecido algún episodio de OMA y antes de los 5 años el 90%. Es más frecuente entre los 6-12 meses, seguido de los 12-24 meses y poco frecuente por encima de los 4 años.

La causa de las otitis media son bacterias, como el estreptococo o el Haemophilus influenzae. Se discute si los virus pueden ocasionar OMAs por si solos o si solamente influyen como agente favorecedor.
Constituyen factores predisponentes: la edad menor de 2 años, el sexo masculino, la asistencia a la guardería, la edad temprana del primer episodio (las recaídas son más frecuentes si el primer episodio ocurre antes de los 6 meeses), las infecciones respiratorias superiores, antecedentes familiares, convivientes fumadores y lactancia artificial en los primeros meses de vida, sobre todo si toman el biberón tumbados y no semiincorporados.



El síntoma más específico es el dolor de oído u otalgia (dicho finamente), generalmente de instauración brusca y nocturna. En el lactante y en el niño pequeño se puede manifestar como un despertar brusco y llanto desconsolado varias horas después de un sueño profundo o irritabilidad diurna injustificada y prolongada. A veces los niños se llevan la mano oído. La otorrea o supuración del oído brusca precedida o no de dolor es otro síntoma también muy específico.
Una secuencia de hechos muy frecuente es la siguiente: el niño se acatarra, presentando abundanete mucosidad nasal y al cabo de unos días se queja de dolor de oído
A la exploración con el otoscopio se ve un tímpano enrojecido o abombado por presencia de exudado en la cavidad media del oído u otorrea.



El tratamiento de elección en caso de OMA es la analgesia pautada en todos los casos, con paracetamol o ibuprofeno. La antibioterapia es más controvertida, ya que es una enfermedad con un elevado porcentaje de curación espontánea. En caso de ser necesario antibiótico, suele ser de elección la amoxicilina o la amoxicilina-clavulánico.
Hay que tener en cuenta que la OMA es una de las causas más frecuentes de prescripción antibiótica en niños. No es necesaria en todos los casos. Sólo en los niños más pequeños, si no mejora en dos o tres días, o en caso de sintomatología más grave. El hecho de sobretratar esta enfermedad sólo provoca mayor resistencia de las bacterias a los antibióticos.


¿Es grave la otitis media aguda? En los países desarrollados, donde los niños tienen un estado nutricional adecuado, es una enfermedad por lo general leve, y como habíamos comentado, con un porcentaje de curación espontánea alto, sin necesidad de tomar antibiótico.
Algunas complicaciones que hace décadas eran más frecuentes, como la mastoiditis, son hoy por hoy poco frecuentes en niños sanos y sin ninguna predisposición crónica a presentar este tipo de patologia.

Si tu hijo tiene una otitis media, aquí van algunas recomendaciones:
- Si el oído ha supurado, es conveniente que no le entre agua en el oído. Baña con cuidado al niño, sin mojarle la cabeza.
- haz lavados nasales frecuentes con suero fisiológico, para facilitar la aireación del oído medio.
- Es normal que el niño no tenga apetito. No le fuerces a comer.
- Si el niño continúa con dolor de oído tras 48-72 horas es conveniente que sea revisado de nuevo por su pediatra.
- Es conveniente acudir al servicio de urgencias en caso de que el niño se encuentre más somnoliento, decaído o irritable. Si se queja de dolor de cabeza intenso o vomita varias veces. También si le aparece detrás de la oreja un área enrojecida, inflamada, dolorosa, que empuja el pabellón auricular hacia delante.

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